Comenzando la Búsqueda

Es conveniente que Ud. realice la búsqueda del inmueble de inmediato. Cuanto más tiempo dedique, mejor podrá analizar el mercado, tendrá más inmuebles para elegir y mayor beneficio podrá obtener de la operación que realice.

Hay que ser paciente, evite  tomar decisiones apresuradas, piense que quizás este sea su hogar por un prolongado período; es probable que sea mejor alargar la búsqueda a los efectos de agotar otras alternativas, antes de cerrar una operación.

Como buscar su Inmueble

Defina que es lo que esta buscando y que este de acuerdo a sus necesidades y posibilidades, es probable que no encuentre exactamente el inmueble soñado, pero sí alguno que se le asemeje bastante.

Si usted es agente inmobiliario es importante negociar bien con el propietario en lo concerniente al precio, para que la comisión no encarezca la propiedad  y se salga del mercado, no deje nada al azar, ponga todo por escrito, pues a las palabras se las lleva el viento; de acuerdo a las nuevas normas, los contratos realizados para la representación en la venta deben ser notariados.

Es por ello que es conveniente buscar en nuestra pagina, aquí podrá seleccionar adecuadamente el inmueble y acceder a fotos e información  del mismo.

Próximamente, podrá suscribirse sin costo a nuestro servicio de actualización periódica de propiedades por correo electrónico.

Analizando el Mercado

El entorno económico, por lo general, influye en el mercado inmobiliario. El acceso al crédito, la estabilidad monetaria, el crecimiento de la economía  son condicionantes para realizar operaciones inmobiliarias. Un mercado comprador caracterizado por más compradores que vendedores, se distingue por precios en alza y ventas en corto plazo. Por el contrario, un mercado vendedor, en donde hay más vendedores que compradores, está caracterizado por precios en baja y plazos más largos para realizar las operaciones. También hay que tener en cuenta factores de estacionalidad, que influyen en determinado tipo de operaciones, como en el caso de las casas o departamentos de “temporada”, que encuentran la mayor cantidad de interesados en las estaciones de  verano.

En un mercado comprador, es probable que usted deba hacer una oferta rápida con poco margen de negociación sobre el precio solicitado, y quizás tenga que competir con otros interesados por la propiedad elegida. Por el contrario, en un mercado vendedor, usted tendrá mayor poder de negociación y menor urgencia por comprar, además es muy probable que usted haga una diferencia interesante al momento de vender nuevamente el inmueble, ya que los mercados compradores incrementan el valor potencial de reventa de las propiedades.

Comprar un inmueble, es una inversión importante, por ese motivo le sugerimos no sólo pensar en las comodidades que la propiedad ofrece, sino dar énfasis en como se revalorizara en el tiempo dicha propiedad.

Hablando con los Propietarios o Agente Inmobiliario Registrado

Use el teléfono principalmente para concertar entrevistas. No negocie el precio telefónicamente sin visitar la propieda.

Haga las preguntas mínimas necesarias, cuya respuesta condicionarían su visita. Si no se encuentra publicado el valor de la propiedad, intente averiguarlo antes de visitarla.

Converse con el propietario o Agente Inmobiliario que conozca en detalle la propiedad que se ofrece y esté dispuesto a darle información personal, tal como su número telefónico, nombre y apellido, etc. Piense que el propietario está recibiendo gente extraña en su hogar, y es normal que tome sus precauciones.

Visitando las Propiedades

Primera visita

Observe la propiedad con minuciosidad, e intente imaginar aquellas mejoras que usted considera imprescindibles hacer (instalación  de agua, instalaciones eléctricas, posibles remodelaciones, pintura, nuevos muebles, etc.). Evalúe las mismas considerando el presupuesto y el tiempo que demorarían.

Verifique que los documentos estén en orden, esto lo puede comprobar con el numero de partida electrónica  y le permitirá visualizar la real situación de la propiedad. Si aun no tiene fotos de la propiedad, puede tomarlas usted mismo; también los planos, si los tiene el propietario serán de gran ayuda. Consiga la descripción física detallada del inmueble, así puede tener todos los detalles presentes.

Evite hacer comentarios despectivos sobre la propiedad que visita, recuerde que el destinatario de los mismos es quien la habita y puede sentirse ofendido. Temas como color de la pintura, estilo de los muebles, alfombras y decoración en general, son subjetivos, y resulta inútil además de poco elegante discutir sobre estos aspectos con el propietario.

Haga todas las preguntas que crea conveniente, para obtener la mayor información sobre la propiedad y la zona donde está localizada.

Pregunte las condiciones en que será entregada la propiedad en relación a sus instalaciones (Ej.: alarma antirrobo, reposteros, sistemas de luz, tuberías de agua-desagüe, alfombras, grifería,cortinas,persianas etc.) Si hay que invertir  en ellas, puede obtener alguna rebaja en el precio.

Visite en lo posible las propiedades durante el día, y solicite que estén todas las persianas o  cortinas abiertas, de esta forma usted podrá verificar la luminosidad de los ambientes. La luminosidad es un factor que depende, entre otras cosas, de la cantidad y tamaño de las ventanas, como así también de la orientación del inmueble. Pero recuerde que por lo general, las tardes son más calurosas que las mañanas, por lo que ésta última orientación puede hacerle padecer excesivo calor en verano. En el caso de departamentos, por lo general los pisos altos son más luminosos y menos ruidosos, mientras que con los pisos bajos sucede a la inversa.

Segunda visita

Si usted tiene real interés en el inmueble visitado y el precio es razonable, no dude en efectuar una segunda visita para efectuar una revisión más profunda. En lo posible hágase acompañar por un profesional idóneo (arquitecto, constructor, Ing. civil, etc.) que pueda observar detalles que usted no percibe.

Es útil revisar el estado de las instalaciones (eléctricas, agua, gas etc.) por si hubiera que hacer gastos en reparaciones, en ese caso hay que decirle al propietario para que las haga. Esto último resulta común en los alquileres, ya que usted no dispone del tiempo  y se entiende que se recibe el inmueble en buenas condiciones.

En el caso de un departamento, solicite el  reglamento del edificio o condominio y léalo detenidamente. En él puede haber disposiciones incompatibles con sus intenciones (actividades profesionales, animales domésticos, etc). Converse con los porteros y pregúnteles sobre el estado de instalaciones internas, problemas recurrentes del edificio, etc. Tome contacto con el administrador del edificio  para informarse  sobre los gastos comunes, cuotas extraordinarias, refacciones importantes a realizarse o en curso, juicios , deudas, etc. En lo posible obtenga información de sus futuros vecinos, ellos le pueden informar sobre temas como seguridad, ruidos molestos, etc.

Si hay artefactos de difícil operación (grupo electrógeno, aire acondicionado, etc.) solicite una copia del manual de instrucción.

Solicite los planos del inmueble, éstos pueden llegar a ser muy útiles la momento de efectuar reparaciones o arreglar las instalaciones internas.

Verifique todos los gastos inherentes al inmueble, tales como impuestos a la Municipalidad (arbitrios, prediales), cuotas extraordinarias, servicios, etc., a fin de que pueda cuadrar su presupuesto.

Negociando el Precio

Usted tiene mayor poder de negociación cuando no se demuestra ansiedad  por cerrar la operación. Además, es conveniente tener más de una propiedad en vista, de forma tal que pueda negociar el precio, sabiendo que si éste es rechazado usted tiene otra alternativa.

Es difícil ser totalmente frio al negociar un precio sobre una propiedad que puede llegar a ser su hogar por muchos años, pero no debe ser  complicado controlar estas emociones, de forma tal que usted sea percibido como alguien convencido de lo que manifiesta. Recuerde que la contraparte también esta en lo mismo, ya que el bien a negociar puede que sea su actual hogar, al cual es muy probable que le incorpore componentes afectivos, pero estos no deberían incidir en el precio.

Argumentos, tales como cuanto le costó al actual vendedor la propiedad al momento de adquirirla, o que le ha hecho mejoras, no deberían afectar demasiado el precio; lo real es que la propiedad  tiene un valor de mercado, de acuerdo a la zona y a las otras propiedades vendidas anteriormente.

Celebrando el Acuerdo

Si usted ha llegado a un acuerdo verbal con un propietario sobre el precio y las condiciones de compra del inmueble, recuerde que es necesaria la intervención de un Notario, que por uso y costumbre es designado por usted (comprador). Es aconsejable que averigüe cuáles serán los costos inherentes a la operación  en la notaria (alcabala –comprador e impuesto a la renta  – vendedor, etc.).

En este caso lo conveniente será celebrar un compromiso escrito  mediante el cual se entrega una suma en calidad de adelanto y que quedaría en custodia en la notaria, pactándose las fechas y procedimientos para hacer el cierre final, es decir la escritura.

Previamente a  pago alguno se debe tramitar el CRI (certificado de registro inmobiliario) ante los Registros Públicos, para confirmar que no exista carga o gravamen desconocidos; este es un documento indispensable tanto si la compra es al contado o financiada.

En el caso de un alquiler,. se estila que a la firma del contrato de alquiler le entregue al propietario  uno o dos meses en garantía por  uno de adelanto  para cubrir eventuales daños a la propiedad o su contenido. Este depósito puede ser mayor, según sea el caso (Ej.: alquiler con muebles incluidos). Finalizado el término del contrato de alquiler, y entregada la propiedad en buen estado, el depósito le debe ser reintegrado en su totalidad. El pago del precio mensual del alquiler por lo general se efectúa por adelantado. Si bien la redacción de los contratos de alquiler es estándar puede resultar aconsejable obtener asesoramiento legal al respecto.

Tome todas las precauciones que estime necesarias al momento de pagar el precio del inmueble. Realice la operación en un ambiente que minimice los riesgos. Si se traslada con el dinero, hágalo debidamente acompañado y por medios de transporte seguros.